ࡱ> fhebjbjO O .-a-ay/////CCCC OChccccc>>>$r(/>>(//cc=/c/ccV9]SS0 / >t >>>(((>>>>>>>>>>>>+ : Ple del Congrs dels Diputats Transcripci en brut de les intervencions de Jordi Turull, Marta Rovira i Joan Herrera El seor PRESIDENTE: Para la presentacin de la proposicin de ley autonmica nos acompaan tres representantes del Parlament de Catalunya que integran la delegacin. En nombre de toda la Cmara les doy la bienvenida. En primer lugar, tiene la palabra don Jordi Turull. El seor REPRESENTANTE DEL PARLAMENTO DE CATALUA (Turull i Negre): Muchas gracias, seor presidente. Seor presidente del Gobierno, seoras y seores diputados (Contina saludando en cataln), seoras y seores, subimos a esta tribuna por designacin del Parlament de Catalunya y, a travs de l, en representacin de una amplsima mayora de los ciudadanos de Catalua, que desde septiembre de 2012 han hablado muy alto y muy claro en las urnas y en la calle. En las urnas cabe recordar que, con una participacin cercana al 70%, surgi una mayora del todo incontestable a favor de que los ciudadanos de Catalua podamos decidir, votando, nuestro futuro poltico, 107 diputados de un total de 135. En la calle tambin se ha hablado alto y claro con movilizaciones sin precedentes en la cuanta y absolutamente ejemplares en su actitud. Catalua quiere protagonizar un ejercicio ejemplar de democracia; Catalua quiere votar para decidir, decidir para progresar, y progresar para garantizar un presente y un futuro mejor y ms esperanzador a nuestros hijos, a nuestros mayores, a toda nuestra gente. Venimos en nombre de un pueblo, el cataln, que cabe recordar que, como el que ms, ha participado de la democratizacin, modernizacin y europeizacin del Estado espaol; un pueblo, el cataln, que de siempre es tierra de acogida, de integracin, de cohesin y de progreso social para todas aquellas personas que han hecho de Catalua su tierra y la tierra de sus hijos y de sus nietos. Venimos tambin, y hoy especialmente, en nombre de un pueblo, el cataln, que siempre ha querido ser y quiere seguir siendo, que siempre ha querido gobernarse a s mismo; un pueblo, el cataln, que generacin tras generacin se reconoce como nacin. Como muy bien explic en la misma sede de las Naciones Unidas el mestre Pau Casals, Catalua es una de las naciones ms antiguas del mundo y por eso sus instituciones y su autogobierno vienen de muy y muy lejos. Venimos tambin, y hoy especialmente, en representacin de un pueblo, el cataln, que a lo largo de los avatares de la historia ha demostrado que no acepta ni conoce la palabra resignacin. Ha sido gracias al compromiso y al sacrificio ejemplar de miles y miles de personas annimas de muchas generaciones, ya que, teniendo a menudo todo en contra, gracias a ellos Catalua ha podido preservar sus instituciones, su derecho, su lengua propia y su voluntad de ser. Venimos pues en nombre de un pueblo, el cataln, que ante las adversidades ha preferido siempre la actitud de reafirmacin y no la de resignacin. Precisamente por eso, por esta actitud de reafirmacin y no de resignacin, los ciudadanos de Catalua estn protagonizando un nuevo episodio de nuestra historia. La mayora de los ciudadanos de Catalua no quiere resignarse a mantener como si nada una relacin poltica con y para un Estado que le est diciendo por la va de los hechos que su autogobierno, su lengua, sus instituciones, avanzan hacia la residualidad. Con distintas intensidades, con distintos matices, una inmensa mayora del pueblo de Catalua coincide y ha llegado a la conclusin, sencilla pero muy clara, de que as no se puede ni se quiere seguir. Hay una sensacin de fatiga, de haberlo intentado absolutamente todo para hacer posible un encaje cmodo por ambas partes que no estuviera reido con esta voluntad permanente y muy antigua de mejorar nuestro autogobierno. Recordarn, seoras, que negociamos y estas Cortes Generales aprobaron un nuevo Estatut que fue sometido a referndum en Catalua, por cierto, solo en Catalua. Se dej solo en manos de los catalanes -repito: se dej solo en manos de los catalanes- decidir si queran o no aquella supuesta mejora de su autogobierno y los catalanes votando lo aprobaron. Y qu pas? Que luego desde otras instancias del Estado decapitaron dicho Estatut, y con ello, seoras, para muchsima gente decapitaron muchas esperanzas que haba de mejorar nuestro autogobierno en el marco actual. Porque Catalua, seoras, quiere mantener y mejorar desde siempre todo aquello que amamos, nuestra lengua, nuestro derecho, nuestras instituciones, nuestra cultura y nuestro autogobierno, y lo queremos mejorar porque lo amamos, y lo amamos porque es nuestro. Y en coherencia a la manera de ser y hacer del pueblo cataln, tan respetable como los dems, ante tal involucin, reafirmacin y no resignacin. En qu se traduce y se concreta esta reafirmacin? En la democracia, votando y decidiendo. Cuando llegas a una encrucijada tienes que decidir, y en la Europa del siglo XXI las grandes decisiones, las decisiones trascendentales se toman votando. De esto, justamente de esto, venimos hoy a hablar aqu, a proponerlo con la mayor y la mejor de las voluntades, pero tambin con la mayor determinacin para hacer posible que las catalanas y los catalanes sean consultados. Desde hace tiempo asistimos a un debate donde todo el mundo se atribuye y opina sobre lo que queremos o dejamos de querer los catalanes, sobre lo que nos conviene o lo que no nos conviene a los catalanes, y, seoras, solo hay una manera de saberlo con exactitud: preguntndoselo a los catalanes. Las urnas son la nica forma de saber con exactitud qu queremos los catalanes. Que se pueda consultar al pueblo de Catalua qu futuro poltico desea es legal y es posible y, sobre todo, necesario. Es legal y es posible porque todos los expertos en derecho constitucional que han comparecido en el Parlament de Catalunya y la misma sentencia del Tribunal Constitucional coinciden en decir que si hay voluntad poltica -repito: si hay voluntad poltica- la consulta, el referndum sobre el futuro poltico de Catalua tiene cabida dentro de la Constitucin. Si se quiere, se puede. Los expertos han identificado hasta cinco posibles vas legales para hacer la consulta. Fjense y pongan en valor que de las cinco vas legales posibles hemos impulsado primero aquella que responde ms a la necesidad de acuerdo. Su aprobacin depende de que ustedes y nosotros nos pongamos de acuerdo, y esa es la propuesta que todos ustedes tienen en sus manos, la va del artculo 150. 2. Seoras, hoy el ncleo central de la discusin es la democracia y, en concreto, la calidad democrtica del Estado. Hoy se nos observa y se nos valorar en estos parmetros. La democracia siempre genera ilusin y esperanza, nunca miedo, por eso no se debe temer ni impedir que Catalua haga un ejercicio de democracia. Hay que afrontarlo polticamente, porque no se puede dar la espalda a una peticin que es legtima, que es pacfica, que es democrtica y que es de la inmensa mayora de un pueblo, en este caso del pueblo cataln, y hay que afrontarlo como una oportunidad histrica y no como un problema. Que nadie subestime lo que est ocurriendo en Catalua, donde existe un movimiento que surge de la gente. Es un movimiento de raz profunda, slido, pacfico, democrtico, positivo, a favor de y no en contra de nadie; un movimiento ilusionado, transversal, con personas de origen, condicin y pensamiento muy diverso; un movimiento comprometido y presente en todos los rincones del pas, en la sociedad civil, en asociaciones, en agentes sociales y econmicos; un movimiento que va de abajo hacia arriba, que supera partidos e instituciones y que nos pide y nos dice que encontremos la solucin en la democracia. Seoras, seor presidente del Gobierno, seor Rajoy, tambin seor Rubalcaba, les decimos con toda sinceridad que venimos a buscar un acuerdo para hacer posible la consulta en Catalua. Es necesario y, si se quiere, se puede. Tramitando esta propuesta, mejorndola, si es debido entre todos, se pueden reparar errores histricos acumulados del Estado hacia Catalua. Ahora bien, si ustedes no quieren, aunque puedan, tambin les digo que no desistiremos. Impulsaremos otras vas legales y democrticas que permitirn al pueblo de Catalua, cargado de razones, votar y decidir su futuro. Reafirmacin y no resignacin. Que nadie se llame a engao, seoras, que nadie se llame a engao. El pueblo de Catalua no se ha metido en un callejn sin salida. El pueblo de Catalua ha iniciado un camino sin retorno, un camino pacfico y democrtico para decidir su futuro. Seoras, Catalua vive con ilusin y esperanza la mayor de las encrucijadas. Los catalanes somos conscientes de que vamos a tomar la decisin poltica ms importante de nuestra historia reciente. La historia nos ha convocado a todos, vamos pues a corresponder a este honor y a esta altsima responsabilidad. Nosotros, desde el Parlament seremos dignos del mandato claro y ntido de los catalanes en las urnas. A ellos representamos, a ellos nos debemos y a ellos servimos. Seoras, no hay causa ms noble a la que servir que aquella a la que pacfica y democrticamente le ha llegado su hora, y tengan por seguro que ha llegado la hora de que Catalua vote y decida su futuro. Como decimos en Catalua en cataln: (Pronuncia palabras en cataln). Muchas gracias, seor presidente, seoras y seores diputados. (Aplausos). El seor PRESIDENTE: Muchas gracias, seor Turull. Aviso a los que estn en las tribunas de que no pueden hacer manifestaciones ni de aprobacin ni de desaprobacin. Tiene ahora la palabra doa Marta Rovira. La seora REPRESENTANTE DEL PARLAMENTO DE CATALUA (Rovira i Vergs): Gracias, presidente. Seoras, tena muchas ganas de que llegase este da, muchas, para poder explicarles en vivo y en directo qu est pasando en Catalua. Por fin, hoy podemos hacerlo. Podemos mirarnos a los ojos y debatir y creo que este ejercicio nos va a ayudar mutuamente. De todas formas, creo que si nos conociramos ms tambin nos apreciaramos ms. De hecho, a muchos es la primera vez que les veo. No nos conocemos y, por lo tanto, es un placer. Presidente, vicepresidenta, seor Rubalcaba, seor Lara, seora Dez, diputados, un abrazo y un abrazo tambin al resto de los grupos parlamentarios. Creo que hablo tambin en nombre de Jordi Turull y Joan Herrera si digo que hoy para nosotros es un privilegio y es un honor representar al pueblo de Catalua. Gracias tambin por la oportunidad. (Pronuncia palabras en cataln). Seoras, saben lo que pas en Catalua el pasado 25 de noviembre de 2012? Que tuvieron lugar unas elecciones. De hecho, las elecciones con la participacin ms elevada de la historia de la democracia en nuestro pas. En estas elecciones, los catalanes tomaron una decisin; tomaron la decisin de convocar un referndum para decidir su futuro como pueblo. Esta decisin recibi el apoyo del 70% del censo electoral; el 70%. En conclusin, tenemos un mandato emanado de las urnas. Tenemos un mandato democrtico al que nosotros sentimos la obligacin de dar cumplimiento, porque esto es la democracia y por esto hoy estamos aqu. Defendemos un referndum porque fue la opcin mayoritaria en las urnas, es cierto, pero tambin es verdad que defendemos un referndum sobre la independencia de Catalua porque sabemos que es la mejor manera de defender a todos los catalanes, a todos, porque en un referndum todos los catalanes van a tener la posibilidad de elegir una opcin, van a estar representados. Hagamos la prueba, hagamos una prueba. Imaginen una urna en un referndum sobre la independencia de Catalua. branla y fjense qu votos hay dentro: hay votos del s, hay votos del no, est tambin el voto de la seora Camacho, el voto del seor Rivera, el voto del seor Navarro, aunque ellos nunca hayan defendido el derecho a votar de los catalanes, porque tambin podrn escoger libremente su opcin de votar no. Por eso, hoy sentimos que defendemos no solo un mandato de la mayora del pueblo de Catalua, sentimos que hoy defendemos al pueblo de Catalua entero. Yo an dira ms: los que defendemos hoy el derecho a votar, defendemos la democracia porque votar, aqu y en todo el mundo, es democracia. Muchos de ustedes se preguntarn qu es lo que est pasando hoy aqu. Muchos de ustedes se preguntarn cmo es posible que hoy en el Congreso tengamos algunos el atrevimiento o la osada de pedir el derecho de voto sobre la independencia de Catalua. Saben qu pasa? Que el pas se nos derrite en las manos, que no tenemos suficientes recursos, ni instrumentos, ni competencias, para poder ayudar a nuestros ciudadanos. Es que no podemos hacer nada y hay mucha gente que se queda atrs en este camino. Adems, no tenemos la sensacin de tener un Estado de nuestro lado precisamente en estos momentos de tanta y tanta dificultad. Por ello, hoy en Catalua somos una gran mayora, somos muchos los que pensamos que la mejor manera de trabajar para nuestros hijos es votar para construir un Estado que sea til a las personas. Porque queremos un Estado que invierta en trenes cargados de oportunidades y de empleo y no en trenes de alta velocidad sin pasajeros ni mercancas, porque queremos un Estado que desahucie a los bancos txicos y rescate a las buenas personas. Por cierto, en Catalua ya aprobamos un primer paso, que es la dacin en pago, pero no la podemos aplicar porque no somos Estado. Queremos un Estado que nos diga cunto vale un kilovatio de luz y que trabaje para que los ciudadanos no paguen las facturas de la luz ms caras de Europa, porque queremos un Estado que persiga el inters general y no se rinda ante los oligopolios; queremos un Estado que haga hombres y mujeres libres. Ministro Gallardn, sobre todo mujeres; las mujeres tambin queremos decidir. Antes de llegar a esta conclusin, que queremos votar para construir un futuro mejor para nuestros hijos, hemos hecho de todo; lo hemos intentado todo; nos hemos esforzado y lo hemos intentado todo. Les suena aquello del encaje? Les suena el esfuerzo ingente de dilogo y entendimiento del president Pujol y del president Maragall? Desde el catalanismo poltico siempre hemos buscado -siempre, siempre- este encaje amable y digno, siempre. Lo hemos hecho todo, hemos hecho pactos econmicos y pactos polticos, pero tenemos la sensacin de que en cada pacto hemos perdido oportunidades y bienestar. Hemos llegado aqu despus de seis pactos fiscales que, por cierto, el Gobierno espaol nunca ha cumplido. Hemos llegado aqu despus de intentar aprobar un estatuto y digo intentar porque qued recortado y bien recortado y porque el Tribunal Constitucional lo liquid. En esta legislatura, presidente, estamos sufriendo muchsimo, porque nos quitan de las manos los pocos instrumentos y recursos que tenemos para poder ayudar a los ciudadanos y porque vuelven aquellas amenazas sobre la inmersin lingstica, pilar fundamental de la cohesin social en nuestro pas. Es lgico en esta situacin que los ciudadanos en Catalua tengan una sensacin de frustracin, de haber llegado al final del camino, por muchos esfuerzos e intentos que hayamos hecho, porque al final la conclusin es que el encaje no es posible. Tenemos la sensacin de que no nos aceptan, ni como somos, ni como pensamos, ni como hablamos, ni como soamos. Seoras, si ustedes se encontrasen en esta situacin, qu haran? Los catalanes lo tienen clarsimo: quieren votar para decidir su futuro, porque saben que las urnas son el mejor contrato democrtico para su futuro. Seoras, hoy les pedimos el voto a favor de un pacto poltico, hoy les pedimos el voto para un acuerdo para la democracia. Queremos llegar a un acuerdo con el Gobierno espaol para que en Catalua se celebre, el prximo 9 de noviembre, un referndum sobre la independencia. El acuerdo depende de ustedes, y es fcil, es legal, es constitucional y es posible. De hecho, es tan sencillo imaginar cules son los ingredientes para un pacto poltico, por ejemplo, a la britnica! Es muy sencillo. Es una mesa, dos sillas, unos papeles, un bolgrafo, mucha voluntad poltica y muchos kilos de sensibilidad democrtica. En una de las sillas encontramos sentado desde siempre el catalanismo poltico. Pero qu encontramos en la otra silla? A da de hoy, lo que encontramos en la otra silla son improperios, son amenazas veladas, son informes apocalpticos. Que si vagaremos por el espacio, ministro Margallo. Esta no es una buena manera de seducir a los catalanes. Incluso, en esta silla encontramos ruido de sables en un funeral de Estado que no hace justicia a la memoria de Adolfo Surez. An as, nosotros seguimos sentados en la silla, esperando con las manos tendidas este acuerdo poltico. Se sientan ustedes? Seoras, hoy tienen la oportunidad de pasar a color una fotografa que muchos de nosotros an vemos en blanco y negro, que es la fotografa de la democracia espaola. Que un pueblo vote y decida en democracia es lo ms normal del mundo. Para terminar, seoras, Catalua ha sido un pueblo abierto y solidario, receptor de muchas influencias, receptor de muchas culturas, receptor de muchas personas distintas venidas del norte, venidas del sur, venidas del este y, sobre todo, venidas de todo el Estado espaol. Juntos hemos construido todo lo que tenemos. Juntos somos un pueblo que durante muchas generaciones se ha dado las manos para construir un Estado del bienestar. Se ha dado las manos para construir tambin un espacio de igualdad de oportunidades, para que personas como yo de familia de clase trabajadora pudiramos cumplir el sueo de nuestros padres, que era estudiar y vivir mejor. Cuando acompao a mi hija al colegio cada da y hablo con el resto de las madres, llegamos a una conclusin. Sabemos que la mejor manera de trabajar para el futuro de nuestros hijos es votar y construir un Estado que nos permita ganar bienestar, recuperar bienestar y oportunidades. Esta es nuestra ilusin y nuestra esperanza. Nos parece que ni ustedes ni nadie nos las podrn quitar, porque lo decidir el pueblo, porque como deca el poeta Vicent Andrs Estells (Pronuncia palabras en cataln). Votaremos y ganaremos nuestro futuro. Muchas gracias. (Aplausos). El seor PRESIDENTE: Muchas gracias, seora Rovira. Tiene ahora la palabra don Joan Herrera. Le damos la bienvenida a su antigua casa. El seor REPRESENTANTE DEL PARLAMENTO DE CATALUA (Herrera Torres): Gracias, presidente. Presidente, vicepresidenta, diputados, diputadas (Contina saludando en cataln), y toda la gente que nos sigue en Espaa, porque estamos haciendo un acto de pedagoga en Espaa. Yo voy a esquematizar mi intervencin en cuatro bloques y una conclusin. El primero de ellos, por qu estamos aqu. El segundo, qu proponemos. El tercero, qu esperamos. Y el ltimo, qu tememos, porque algo s que tememos. Ustedes lo saben, hace treinta y seis aos Catalua aprob la Constitucin con una de las votaciones ms claras a favor precisamente de esa Constitucin. De hecho, gente tan distinta como Roca i Junyent y Sol Tura colaboraron en esa Constitucin en contraste con personas que escriban artculos para que se votase en contra. Aznar creo que era, s. Hoy Catalua est en una situacin radicalmente distinta y ustedes lo saben. El 80% de la gente hoy en Catalua lo que reclama es poder ser sometidos a una consulta. Esta es la realidad. Ante esto yo creo que deberamos todos preguntarnos -tambin ustedes, tambin la sociedad espaola- qu est ocurriendo. Es todo un capricho? Es un capricho que Comisiones, UGT, colegios profesionales, asociaciones de vecinos, universidades, miles de personas en la calle estn diciendo que quieren decidir? S que ustedes lo ven as, pero no lo es, ustedes lo saben bien. Catalua utiliz los cauces constitucionales para ampliar su autogobierno: Parlament, Congreso, Senado, referndum popular. Y despus de un proceso de cepillos y de sentencias lo que se instala en Catalua -lo explic Montilla- fue una profunda desafeccin de la sociedad catalana con el Estado. Lo explica Prez Royo, no lo digo yo. Si la Constitucin solo admite el ejercicio del derecho de autonoma en los trminos fijados por la sentencia del Constitucional para el Estatut, los catalanes no pueden considerar la Constitucin como propia. Estamos aqu porque la Espaa que nos gobierna no entiende la realidad ms plurinacional de toda Europa. Estamos aqu porque su concepcin quiz sea compatible con su idea de Espaa, pero no es compatible con una idea de Espaa que incluya a Catalua, no lo es. Estamos aqu porque los enemigos del Estado del bienestar que nunca desaprovechan una buena oportunidad para debilitarlo, hoy esos mismos enemigos del autogobierno no desaprovechan una buena oportunidad para cargarse el autogobierno. Por todo eso, la expresin mayoritaria del catalanismo, que ha sido reformar Espaa, hoy es el derecho a decidir. Por eso estamos aqu. Y digo ms, el debate territorial es solo una de las expresiones del fin de etapa que vive hoy Espaa. Me atrevo a decir de fin de rgimen, no solo la demanda del derecho a decidir. Estaba en las calles el 22-M en Madrid el escenario de fin de rgimen; estaba en las mareas blancas defendiendo la sanidad pblica; estaba defendiendo la educacin con las mareas verdes; est en las plataformas de afectados por la hipoteca que dicen que no aceptan una ley que salva bancos y abandona a la gente. Y sea por la sentencia del Estatut, sea por el 135 de la Constitucin, sea por la voladura controlada del pacto social, sea con la Lomce, con la Ley del Aborto, con la reforma laboral, hoy el pacto constitucional, para muchos, lo estn dinamitando y lo estn rompiendo. Yo vengo de una tradicin, y ustedes lo saben, que hizo la Constitucin; la hizo con la lucha antifranquista, con gente en la crcel y negociando. Esa es la tradicin de la que yo vengo. Hoy, cada vez ms, con su cultura poltica no sentimos esa Constitucin como propia, secuestrada por aquellos que nunca la quisieron, que votaron en contra y que ahora lo que pretenden es empequeecerla. Esa es la realidad. En este escenario, qu proponemos? Les proponemos un pacto, una salida democrtica, una salida poltica, un acuerdo, porque creemos que esa es la mejor solucin. Es como lo han resuelto en otras latitudes, es la posibilidad de que la ciudadana de Catalua pueda votar sobre su futuro poltico y que se delegue en la Generalitat una competencia exclusiva, no genrica como dice el informe -habra veces que tendran que leer mejor precisamente las proposiciones de ley que les vienen de los parlamentos autonmicos-, en los trminos que se acuerde con el Gobierno del Estado, para que los catalanes y las catalanas se pronuncien sobre su futuro poltico. Un referndum no vinculante, no como explican en la respuesta, acordado para iniciar un proceso democrtico, no para definir en s mismo una nueva realidad jurdica, como explican en su respuesta. No hay mejor propuesta que la ciudadana hable, el Consejo de Europa dice que este es el mejor de los instrumentos; el referndum, un referndum consultivo es el mejor instrumento, es el mejor canal para debatir, porque forzara a unos y a otros a hacer propuestas en serio y porque adems se respondera a una demanda plenamente democrtica. Qu esperamos? Qu les proponemos? Una respuesta razonable, democrtica, una respuesta polticamente inteligente. S, lo razonable, lo democrtico, lo inteligente en otras latitudes es canalizar la demanda, no negarla, a no ser que negndola consigan muchos rditos electorales. Hoy se puede responder con dilogo, dando cauce a la demanda mayoritaria de la ciudadana de Catalua, u otra opcin, con el autoritarismo del desprecio, s, de la negativa, tienen esa opcin, y su deber democrtico debera traducirse en sentarse a dialogar, a establecer el marco para que se pueda hacer ese referndum consultivo, sera lo razonable, lo inteligente polticamente por parte de los representantes del Estado. Eso es lo que deberan hacer, permitir la consulta, y se dara el momento de plantear un modelo federal en Catalua; para unos la propuesta llegara tarde, pero otros, que hoy evalan optar por la independencia ante la falta de expectativas reales, la escucharan con inters, partiendo de la base del reconocimiento del derecho a decidir, si es una propuesta de cambio radical del Estado y en el marco de una consulta convocada. Qu tememos?, porque algo s que tememos. Que hayan decidido hacer lo que no es razonable, ni responder de forma inteligente, utilizar el partidismo de casi siempre y ni tan siquiera cumplir con su obligacin democrtica de aceptar el dilogo y de sentarse a negociar. Han decidido hacer como si lloviera, pintar la peticin como un capricho, decir que es solo el president Mas, sin entender que esto es mucho ms plural y mucho ms social de lo que ustedes pintan, sin percatarse de que la demanda viene acompaada de una de las movilizaciones ms intensas y ms extensas que ha vivido nunca Catalua. Han decidido negar el problema para parapetarse en su percepcin errnea de que todo es un sufl y aplican esa mxima tan propia de Rajoy, antes y hoy: lo urgente es esperar. Pues bien, yo creo que as no vamos a avanzar, hoy necesitaramos un PSOE que no apuntalase lo viejo, necesitaramos una derecha un poquito ms britnica, pero su previsible y anunciado no, no va a empequeecer ni a resolver el problema, va a agrandar la distancia, eso es lo que va a pasar hoy. Por eso temo que su respuesta ser ni queremos ni podemos, cuando s que pueden, si el Constitucional les ha dado la pista donde aterrizar, el Constitucional habla del derecho a decidir como una aspiracin a la cual se puede llegar mediante un procedimiento ajustado a la legalidad constitucional y respetando los principios de legitimidad democrtica, pluralismo y legalidad. El problema no es la ley, el problema es que no pueden y eso s que quiz sea verdad- por un motivo inconfesable, no pueden porque son prisioneros del anticatalanismo que han sembrado durante tantos y tantos aos, no pueden porque ustedes han hecho de sus campaas de recogidas de firmas contra el Estatut un argumento electoral, no pueden porque son prisioneros de esa opinin publicada que por suerte contrasta con una sociedad espaola mucho ms plural, esa es la cruda realidad, no pueden porque su mejor poltica partidista es negar hoy el debate, no canalizarlo. Acabo ya, presidente, voy concluyendo. Les quiero decir que estos son mis argumentos, son argumentos democrticos basados en una legitimidad, el 80% de la gente en Catalua as lo quiere. Yo no les vengo a hablar de derechos histricos, ni de sangres, ni de linajes, ni de naciones con mil aos de historia, ni tampoco de identidades, entre otras cosas porque vengo de un rincn del mundo con identidades muy cruzadas, incluida la ma; es ms, me resulta muy difcil discutir con ustedes de soberana, saben por qu? Porque los que hoy iban a hablar de soberana espaola son aquellos que de forma regular y cotidiana esa soberana se la ceden a los mercados, se la han entregado, han entregado nuestros derechos sociales a los mercados en forma de tributo, lo hicieron una tarde de agosto, con alevosa y agosticidad, reformando el 135 de la Constitucin, seguro que se acuerdan, Partido Popular y PSOE. Por eso, yo les vengo a hablar de una demanda democrtica; demanda que hoy se defiende desde aquellos que gobiernan en Catalua y desde aquellos que ejercemos la oposicin ms beligerante. Esa pluralidad es lo que expresa precisamente la transversalidad que hoy est en la sociedad catalana, no solo con CiU o Esquerra Republicana o Iniciativa-Esquerra Unida, es la transversalidad que estaba en el programa del PSC cuando reclamaba el derecho a decidir por la va legal lo que estamos hoy votando. Hoy votarn que no, pero es lo que estamos hoy votando y que est en la CUP y sobre todo en la ciudadana, que han cambiado el chip y lo deberan entender. Acabo ya. Democracia es ajustar la legalidad a la realidad; democracia es que no hay problema prctico ni demanda democrtica que no tenga solucin jurdica. Hoy dirn, con una de esas expresiones del viejo rgimen -yo creo que del bipartidismo-, que no se puede, nos dirn: quien rompe Espaa es la peticin que ustedes traen. Saben quin rompe Espaa? Quien rompe Espaa es quien no reconoce el Estado ms plurinacional de Europa, quien rompe Espaa es quien no reconoce el derecho a decidir, quien rompe Espaa es quien rescata bancos y abandona a gente. Eso es lo que rompe Espaa. Francamente, creo que la nica posibilidad, la nica, de que Espaa sobreviva a s misma es haciendo que la otra Espaa surja, la de Lorca, la de Machado, la que reclama en las calles democracia, igualdad, el fin de este capitalismo extractivo que permite rescatar peajes y abandonar a la ciudadana. Hoy en la sociedad catalana y en la espaola hay mayoras suficientes para el dilogo; hoy va a haber ms fuerzas de carcter estatal como Izquierda Plural, pero tambin la gente de Amaiur, la gente de BNG, la gente de Comproms, Nafarroa Bai, todos los que nos van a votar y que expresan que hoy la sociedad espaola es mucho ms plural que ese 84%. Eso es lo que dicen las encuestas; cuatro de cada diez espaoles, la mayora del electorado socialista, sin que nadie haga pedagoga, est a favor de que los catalanes puedan decidir. Esa es francamente nuestra esperanza, que ustedes hoy, por suerte, no representan la pluralidad de la sociedad espaola. Acabo ya, presidente, pues s que me he excedido en el tiempo. Este conflicto puede tener una solucin democrtica o una solucin autoritaria, pero las soluciones autoritarias nunca son soluciones perdurables cuando hay, como pasa en Catalua, una mayora poltica y social que no va a aceptar esa solucin. Pueden dilatar el debate, pero no lo van a poder parar, y creo que lo ms inteligente debera ser precisamente encarar ese reto. Cuanto ms tiempo tarden, ms difcil lo tendrn para convencer a una sociedad que en pleno siglo XXI reclama poder hacer lo que hacen Reino Unido y Escocia, lo que hizo Canad y Quebec. Yo no voy a citar un poeta, como seguramente harn muchos hoy, lo que les digo es que la democracia es algo slido. Les recuerdo a Montserrat Roig, que deca que la democracia no se aprende en el Parlamento sino en casa. Ser demcrata es una actitud poltica, es una actitud ante la vida. Hoy nos dirn que democracia es la imposicin del 84%. Yo creo que cultura democrtica es encarar un debate democrtico que viene de la sociedad catalana. Saben qu pasa? Que no lo van a encarar y por eso hoy en Catalua hay gente que quiere independizarse, pero hay gente que lo que quiere es distanciarse mucho, mucho, mucho de esa cultura poltica que lo impone todo como un rodillo y que no entiende la pluralidad. Democracia es ser demcrata. El seor PRESIDENTE: Seor Herrera, tiene usted que terminar. El seor REPRESENTANTE DEL PARLAMENTO DE CATALUA (Herrera Torres): Es una actitud poltica, es una actitud ante la vida. Muchas gracias. (Aplausos). yz + J s,,,,,,--1:1O#OZOeOqO{OO%P6P7P|PP*4i˷˷˷˷˷˷˷˷˷˷˷˷˷˷˷˷˷ˬh4h]HmH sH 'hQuh45CJOJQJaJmH sH $hQuh4CJOJQJaJmH sH #h4h45CJOJQJmH sH h4CJOJQJaJmH sH '!"yz 1}!C&(+,,,---- .<1dgd4 d`gd4<17>DJJOfOgOOOOLPQW ]Qcgou{ !_`ځ d`gd4dgd4,1h. 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